La Vida se manifiesta en nuestro cuerpo. Estímulos, sensaciones, todo circula a través de este catalizador de “alta tecnología”, tan afinada, que no pasa por alto ni el más leve aroma de vida…
Nuestro cuerpo a veces se colapsa y pide atención, consciencia…es el momento de aminorar el ritmo frenético que marcamos, buscar espacios de calma y relajación, la maquinaria puesta en el punto 0 de funcionamiento.
La respiración, un recurso sencillo y accesible cuya importancia olvidamos. Nos permite trascender la angustia, la ansiedad, el miedo, estrés, hacia un estado de suavidad y relajación…
Actúa como nexo natural entre mente, emociones, cuerpo. Es la única función fisiológica que puede ser regulada conscientemente,
Desde lo simbólico, la respiración es un tránsito vital mediante el cual tomamos del mundo exterior lo que precisamos, para dejar ir mediante la exhalación, lo que ya no nos hace falta.